Políticos, famosos y empresas. ¡Horror!

Tras el escándalo que supone la dimisión de Maxim Huerta como Ministro de Cultura por su condena por fraude fiscal dos apuntes.

1. La reciente ley del Reglamento Europeo de Protección de Datos vuelve a quedar entredicho. Se cuelgan los datos de terceros sin rubor.

2. La justicia es un coladero, entre otra cosas porque el pdf con la sentencia publicada en El Confidencial no tiene origen en la web del Poder judicial. ¿Por qué? Porque las sentencias omiten los datos reales del interesado. Vean y pasen…

En resumen, si se va a dedicar a la política, sea sensato. Hágase funcionario, no monte empresas.

Por cierto, aunque no lo crean, existen sentencias favorables a personas que han montado su empresa unipersonal para ejercer su actividad, el caso Sagardoy. No es cierto que sea un fraude, lo que es un fraude es usarlas como mera pantalla de su actividad personal, esa que radica en exclusiva en su persona a juicio de Hacienda.

 

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